la paradisíaca isla grande

Vila do Abraão nos da la bienvenida a esta isla paradisíaca.  Con unos 3.000 habitantes es la «capital» de la isla. No hay más poblaciones como tal, solo algunas posadas y restaurantes dispersos por la isla. No hay carreteras ni coches, por lo que moverse por la isla hay que hacerlo a pie o en barca.

La actividad económica principal de sus habitantes es la pesca y cada vez más el turismo.  Se llega a la isla en barca, principalmente desde Angra dos Reis, muy cerca de Río de Janeiro.

Desde el pueblo ya se siente la sensación de estar rodeado de selva, ya que salen plantas y árboles por muros, postes, incluso en los cables.

Vista de Vila do Abraão desde las montañas
Selva tropical
Selva tropical
Uno de los muchos ríos de la isla con aguas cristalinas y vegetación y musgo que incluso cubre las piedras.
Egretta thula una de las aves que habitan esta isla

La isla es bastante abrupta, la altura máxima está en el Pico da Pedra d’Agua con 1031 metros sobre el nivel del mar y el Pico do Papagaio, con 982 m

Debido al clima tropical, caluroso y húmedo, toda la isla está cubierta por selva del tipo Mata Atlántica, cuya pluviometría anual es de 2.242mm

Gran parte de su área se encuentra dentro del Parque Estatal de Ilha Grande y del Parque Marino de Aventureiro, áreas de protección ambiental. Es un auténtico paraíso practicamente virgen, está dentro de una zona considerada punto caliente de biodiversidad.

El color del agua es turquesa
Playa Dois Rios
La desconocida flor del Philodendron

Ruta de Vila do Abraão a Praia dois rios

Llegar la la playa dos ríos cuesta unas dos horas y media caminando por senderos de la selva, pero merece la pena.

El comienzo se hace un poco duro por el desnivel, se alcanzan casi los 400 metros de altitud, partiendo desde la playa de Villa do Abraão, una vez que llegamos a esta altura se comienza a bajar, hasta llegar a la Praia dois Rios.

Lo que queda de la Colonia Penal Cândido Mendes
Lo que queda de la Colonia Penal Cândido Mendes

En la playa Dois Rios se construyó en 1884 el edificio de Lazareto. Esta institución sirvió para albergar a los enfermos de cólera procedentes de Europa durante la cuarentena antes de entrar en el continente. Fué utilizada como refugio para enfermos de lepra y sus últimos años fueron dedicados a sostener a diferentes criminales.  

Ahora la vegetación va cubriendo poco  a poco lo que queda de la construcción.

Praia Dois Rios o playa de los ríos, llamada así por la desembocadura de dos ríos

Hay numerosos cauces de agua por toda la isla, debido a su abundante pluviometría.

Como dice su nombre, dos ríos desembocan en esta larga playa, creando zonas de aguas cristalinas y playas paradisíacas junto a gigantes rocas calizas.

Cyathea delgadii es una especie de helecho arbóreo. En zonas tropicales como esta crece de forma naturlal

Es una buena opción para escaparte de las megaurbes de Río de Janeiro y São Paulo, ya que la isla se encuentra en medio de estas dos grandes ciudades, a unas dos horas y media.

En todo momento tienes de fondo la selva, la arena es muy fina y blanca y es un lugar ideal para observar aves.

 

Lujo y respeto por el entrono no están reñidos.

Lo que no se aprecia en las fotos es el ambiente que se respira en la isla. Entre brumas, plantas tropicales y fauna exótica es posible escapar de la realidad y vivir en un paraíso terrenal. Pero es preciso pasar unos días en esta preciosa isla para poder respirar su paz.

En esta isla puedes alojarte en cualquiera de las humildes posadas del único pueblo. Es la mejor manera de impregnarte de su esencia. Música, bailes y gente alegre que vive con muy poco en un entorno privilegiado y que lo sabe respetar. Incluso las pocas casas lujosas que hay dispersas por la isla y a las que sólo pueden acceder en barco están perfectamente integradas en la naturaleza.